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Introducción al Evangelio de Lucas

Lucas: el Salvador-Hombre y la más alta norma de moralidad

Lucas presenta a Cristo como el Salvador-Hombre, cuya humanidad perfecta expresa a Dios y realiza una salvación llena de gracia y de la más alta norma de moralidad.

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido — Lucas 19:10

El Evangelio de Lucas ocupa un lugar especial entre los cuatro evangelios. Mientras Mateo presenta al Rey, Marcos al Siervo y Juan al Hijo de Dios, Lucas destaca al Señor Jesús como el Salvador-Hombre.

En este Evangelio contemplamos a un Hombre genuino, normal y perfecto, en cuyo vivir humano Dios se expresa plenamente. Su amor, compasión, humildad y cuidado por las personas no son simplemente cualidades admirables, sino la manifestación de los atributos divinos mediante las virtudes humanas.

Los primeros mensajes del Estudio‑Vida de Lucas nos muestran que la persona del Señor y Su obra salvadora no pueden separarse. Su salvación procede de lo que Él es. Por esta razón, para comprender Lucas necesitamos contemplar al Salvador‑Hombre y la más alta norma de moralidad manifestada en Su vivir.

«Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido». — Lucas 19:10

El Salvador-Hombre

La característica distintiva de Lucas es su presentación de Cristo como el Salvador‑Hombre. Él es verdadero Dios y verdadero hombre. Posee la naturaleza divina y la naturaleza humana, pero vive entre los hombres de una manera completamente normal y accesible.

Lucas presta especial atención a Su nacimiento, crecimiento, sentimientos, relaciones y trato con las personas. De esta manera vemos que la salvación de Dios no llega por medio de una figura distante, sino mediante un Hombre perfecto que se acerca a nosotros y participa plenamente de la experiencia humana.

«Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres». — Lucas 2:52

La humanidad que expresa a Dios

Desde Su concepción milagrosa, Lucas revela quién es Jesús. Fue concebido por el Espíritu Santo y nació de una virgen, uniendo en una sola persona la esencia divina y la esencia humana.

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra; por eso también lo santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios». — Lucas 1:35

Esta unión produce una humanidad extraordinaria. En Cristo, las virtudes humanas más elevadas llegan a ser el medio para expresar los atributos de Dios. Su compasión expresa el amor divino; Su humildad expresa la grandeza de Dios; Su paciencia expresa la longanimidad divina.

Por esta razón, al leer Lucas no solamente observamos a un hombre excepcional; contemplamos a Dios manifestado en una vida humana perfecta.

La más alta norma de moralidad

Los primeros mensajes del Estudio‑Vida destacan una expresión característica: la más alta norma de moralidad. Esta no se refiere simplemente a una conducta correcta o a un elevado nivel ético.

La más alta norma de moralidad es una vida humana en la cual las virtudes humanas expresan plenamente los atributos divinos. Esta realidad solo se encuentra en Cristo.

En cada página de Lucas vemos esta clase de vivir. Ya sea en Su trato con los pecadores, en Su cuidado por los necesitados o en Su obediencia al Padre, el Señor manifiesta una humanidad que expresa perfectamente a Dios.

La salvación del Salvador-Hombre

La salvación presentada en Lucas procede directamente de la persona del Salvador‑Hombre. Él no salva únicamente mediante actos poderosos; salva mediante todo Su vivir.

Su amor, Su compasión, Su cuidado por los hombres y Su comunión con el Padre forman parte de la manera en que Dios alcanza al ser humano.

Por esta razón, cuanto más conocemos al Salvador‑Hombre, más comprendemos la naturaleza de Su salvación. Su obra y Su persona son inseparables.

«El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido». — Lucas 19:10

¿Por qué estudiar el evangelio Lucas?

A lo largo de este Evangelio veremos al Salvador‑Hombre en distintas situaciones y con diferentes personas. Cada relato, parábola y enseñanza nos mostrará una nueva faceta de Su humanidad perfecta y de Su obra salvadora.

Lucas no solamente nos presenta hechos históricos. Nos conduce a contemplar una Persona. Cuanto más lo veamos, más apreciaremos Su belleza humana y más conoceremos la salvación que Él realiza en nosotros.

Síntesis del mensaje

El Evangelio de Lucas presenta a Cristo como el Salvador‑Hombre. En Él vemos una humanidad perfecta que expresa plenamente a Dios y manifiesta la más alta norma de moralidad.

A lo largo de este libro descubriremos que Su salvación procede de lo que Él es. Por medio de Su vivir, Sus palabras y Sus acciones, el Señor revela a Dios y acerca a los hombres a la vida divina.

Oración

Señor Jesús, gracias porque eres el Salvador‑Hombre. Mientras recorremos este Evangelio, abre nuestros ojos para contemplarte más profundamente. Muéstranos Tu humanidad perfecta, Tu corazón lleno de compasión y la belleza de Tu salvación. Concédenos conocerte, experimentarte y disfrutarte cada día. Amén.

Bibliografía:

Estudio‑Vida de Lucas — Mensajes 1 al 2. Living Stream Ministry.