El Salvador-Hombre se revela como Señor, Maestro y Dador de vida. Establece la vida que expresa el reino de Dios Después de atraer a los hombres hacia Sí mismo, limpiarlos de su contaminación y perdonar sus pecados, el Salvador-Hombre continúa Su ministerio revelando cómo debe vivir una persona que ha sido introducida en el reino de Dios. Lucas 6 constituye un paso importante en la progresión del Evangelio. Si en el capítulo anterior vimos cómo el Señor llamó a los hombres para que le siguieran, en este capítulo vemos la clase de vida que Él desea producir en ellos. El Salvador-Hombre no vino solamente para rescatar al hombre de su condición caída, sino también para impartirle una vida capaz de expresar a Dios. Por ello, en Lucas 6 encontramos una serie de enseñanzas que revelan los principios del reino de Dios. Estas palabras no describen simplemente una conducta moral superior, sino la expresión de una vida que tiene su origen en Dios mismo. 1. El Salvador-Hombre contrario a la relig...
El poder de la atracción del Salvador-Hombre: llamamiento, limpieza y perdón ¿Quién puede atraer verdaderamente al hombre caído? ¿Quién puede limpiar su contaminación, perdonar sus pecados y darle una vida nueva? Lucas 5 responde a estas preguntas al presentarnos al Salvador-Hombre en el comienzo de Su ministerio humano. Después de proclamar el jubileo de Dios en el capítulo anterior, el Señor comienza a atraer a las personas hacia Sí mismo para hacerlas participantes de la salvación divina. A lo largo de este capítulo vemos a pescadores, leprosos, paralíticos y recaudadores de impuestos acercarse al Salvador-Hombre. Aunque sus situaciones eran diferentes, todos tenían una misma necesidad. Cada encuentro revela un aspecto de Su persona y de Su obra, mostrando que Él no vino simplemente para enseñar o realizar milagros, sino para introducir a los hombres en la economía neotestamentaria de Dios mediante la impartición de vida. El Salvador-Hombre atrae al hombre pecador La primera es...