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13. El arrepentimiento, la vida del reino y la realidad interior

Lucas 13: La liberación de los cautivos y el recobro de la heredad divina en el jubileo

El Salvador-Hombre exige arrepentimiento, libera a los oprimidos por Satanás y expone la degradación exterior para conducirnos al pleno disfrute del Reino.

El Salvador-Hombre enseña sobre la liberación del jubileo y el arrepentimiento — Lucas 13

Lucas 13 continúa mostrando al Salvador-Hombre mientras lleva a cabo Su ministerio en Sus virtudes humanas con Sus atributos divinos en Su camino hacia Jerusalén. Según el desarrollo presentado en el Estudio-vida, este capítulo debe entenderse a la luz del principio rector de todo el Evangelio de Lucas: el jubileo.

La proclamación del jubileo hecha por el Señor en Lucas 4 gobierna la comprensión de este pasaje. El arrepentimiento, la liberación de una mujer que Satanás había atado, la enseñanza acerca del reino de Dios, la entrada en el Reino y el viaje del Salvador-Hombre hacia Jerusalén están íntimamente relacionados con la liberación de los cautivos y con el recobro de la heredad divina.

1. El arrepentimiento necesario y la oportunidad de la gracia (Lucas 13:1-9)

Los primeros versículos del capítulo son una continuación de las palabras del Señor al final de Lucas 12. El énfasis sigue siendo el mismo: el pueblo necesitaba arrepentirse. Al mencionar a los galileos muertos por Pilato y a los dieciocho sobre quienes cayó la torre de Siloé, el Señor dirige la atención a una necesidad universal. El punto no era que aquellas personas fueran más pecadoras que otros; el Señor utilizó ambos sucesos para recordar a los judíos que había llegado el momento de arrepentirse para participar en aquello que Dios estaba llevando a cabo por medio del Salvador-Hombre.

«Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente». — Lucas 13:3

A continuación, el Señor presenta la parábola de la higuera plantada en la viña. Según la interpretación del Estudio-vida, la higuera representa al pueblo judío establecido por Dios en la tierra prometida. Dios vino buscando fruto, pero no encontró ninguno. El viñador representa al propio Señor Jesús, quien intercedió para que se concediera una oportunidad adicional. Su muerte redentora estaba implícita en cavar alrededor de ella y abonarla. La intención de Dios era que Su pueblo se arrepintiera y produjera fruto; de otro modo sería cortado.

«Déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone». — Lucas 13:8

2. La liberación de la hija de Abraham e introducción al jubileo (Lucas 13:10-17)

Mientras enseñaba en una sinagoga en sábado, el Señor vio a una mujer que durante dieciocho años había estado encorvada por causa de un espíritu de enfermedad. Aquella condición representaba a una persona oprimida por Satanás e incapaz de levantarse para mirar al cielo. La mujer no pidió ayuda; fue el Salvador-Hombre quien tomó la iniciativa: la llamó, le impuso las manos y la liberó. Inmediatamente ella se enderezó y glorificó a Dios.

El principal de la sinagoga se indignó porque la liberación ocurrió en sábado. Sin embargo, el Señor expuso la ceguera de la religión. A aquel líder le preocupaban los preceptos religiosos, pero no el sufrimiento de una hija de Abraham que había estado atada por Satanás durante dieciocho años. Este acontecimiento constituye un cumplimiento práctico de la proclamación del jubileo hecha en Lucas 4. El Señor no vino para mantener los formalismos muertos de la religión, sino para liberar a los cautivos e introducirlos en la bendición del jubileo.

«¿Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, no se le debía desatar de esta ligadura en el día de sábado?». — Lucas 13:16

3. La degradación exterior de la apariencia del Reino (Lucas 13:18-21)

Después de presentar un caso práctico del jubileo, el Señor habló acerca del reino de Dios por medio de dos parábolas. En la revelación del Recobro, aquí el Reino no es presentado de manera positiva, sino negativa en su aspecto exterior y visible.

La mostaza debía permanecer como una hortaliza conforme a su género, pero se convirtió en un árbol. Esto representa un desarrollo anormal: el Reino perdió su naturaleza original al desarrollarse de una manera que quebrantó el principio establecido por Dios en Su creación. Las aves que anidaron en sus ramas representan elementos malignos relacionados con Satanás que encontraron abrigo en la apariencia exterior del Reino.

«Es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y echó en su huerto; y creció, y se hizo árbol». — Lucas 13:18-19

La segunda parábola muestra a una mujer que escondió levadura en tres medidas de harina hasta que todo fue leudado. La harina representa a Cristo como el pan de vida puro para el alimento del pueblo de Dios. La levadura representa corrupción y doctrinas malignas introducidas en aquello que debía permanecer puro. Estas dos parábolas indican que el reino de Dios, que constituye la realidad y el contenido del jubileo, perdió progresivamente su naturaleza auténtica en la cristiandad apóstata.

«Es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado». — Lucas 13:21

4. La puerta angosta y el pleno disfrute del Reino (Lucas 13:22-30)

Después de mostrar diferentes aspectos del jubileo, el Señor enseña cómo entrar en él. Cuando alguien le preguntó si eran pocos los que se salvaban, Él respondió hablando de la necesidad de esforzarse a entrar por la puerta angosta. Esta palabra no se refiere simplemente a la salvación inicial, sino a entrar en el pleno disfrute del reino de Dios, tanto en esta era como en la era venidera.

«Esforzaos a entrar por la puerta angosta». — Lucas 13:24

El Señor revela que muchos procurarán entrar y no podrán, y que algunos serán excluidos del disfrute del Reino, mientras que otros vendrán del oriente, del occidente, del norte y del sur para reclinarse a la mesa en el reino de Dios. Aquí el énfasis está en participar del Reino en el milenio, la parte más placentera de la plena salvación antes del disfrute eterno en la Nueva Jerusalén.

«Vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se reclinarán a la mesa en el reino de Dios». — Lucas 13:29

5. El Salvador-Hombre hacia Jerusalén para alcanzar Su meta (Lucas 13:31-35)

Los fariseos intentaron intimidar al Señor con la amenaza de Herodes. Sin embargo, nada podía detener el cumplimiento del propósito divino. El Salvador-Hombre tenía una meta definida: llevaría a cabo Su ministerio, completaría Su carrera y alcanzaría Su objetivo mediante Su muerte y resurrección. Ninguna oposición terrenal o política podía apartarlo de ese camino.

«He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy perfeccionado». — Lucas 13:32

Finalmente, expresó Su profundo sentir respecto a Jerusalén. Como Dios mismo, había deseado reunir a Sus hijos como una gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, pero ellos no quisieron. El capítulo concluye con una referencia a Su regreso futuro: cuando Él vuelva, el remanente de Israel creerá en Él y el jubileo será plenamente manifestado en el Reino.

6. Síntesis

Lucas 13 presenta diversos aspectos del jubileo. El Salvador-Hombre llama al arrepentimiento y a producir fruto para Dios, libera a una hija de Abraham de la esclavitud satánica, revela la degradación exterior del reino de Dios y muestra el camino para entrar en su pleno disfrute. Mientras avanza hacia Jerusalén para alcanzar Su meta mediante Su muerte y resurrección, continúa conduciendo a las personas al recobro de la heredad divina y a la bendición del reino de Dios.

Oración de contacto con el Señor

Señor Jesús, gracias porque has venido a introducirnos en el jubileo. Concédenos un corazón arrepentido, líbranos de toda esclavitud y condúcenos al pleno disfrute del reino de Dios. Guárdanos en la realidad de Tu propósito hasta el día de Tu regreso. Amén.

Bibliografía:

Estudio-vida de Lucas, Mensajes 31, 32 y 33. Living Stream Ministry. Versículos: Biblia Versión Recobro.